
Decálogo del espeleólogo sacado de “El rincón del sebosito”, de la página de la UEVA (www.ueva.net)
Ale!!! el que quiera que aporte cosas nuevas o las modifique…
“El espeleólogo no deja de beber un sábado para el domingo: se infla de cervezas y va destrozado de cuevas.
El espeleólogo no enciende tres luces cuando está solo: las apaga todas y espera al siguiente compañero.
El espeleólogo no bebe UNA cerveza
El espeleólogo no se asusta cuando ve a un murciélago: se lia a voces gritando ¡MURCIÉLAGO!
El espeleólogo cuando se cae ni llora ni grita: se caga en la madre que pario a troya veinte veces pero en voz baja para que no le oiga nadie.
Para un espeleólogo, ahí al lado quiere decir a tomar por el culo.
El espeleólogo no sufre: se esfuerza.
El espeleólogo no pide ayuda en una situación de emergencia: lo hace todo él solo y se parte la espalda sin conseguir nada.
El espeleólogo no tira piedras para vengarse de alguien: lo hace para hacer ruido.
El espeleólogo no va de listillo por ahí: te lo explica ocho veces y después te lo enseña.
El espeleólogo no resopla por la noche … ronca como un jabalí.
El espeleólogo no se salta las normas de seguridad: si pudiera bajar sin cuerda lo haría.
El espeleólogo no conduce él solo en un coche: se montan once en un cinco plazas.
El espeleólogo no se cansa en hora y media: resiste un día entero y al llegar a casa se muere durante 15 días .
El espeleólogo no se hace fisuras o se desgarra músculos : como poco se parte la crisma.
El espeleólogo no te dice …¡ podríamos hacer esto ¡ … te dice … ¡ no hay huevos !
El espeleólogo no te dice que no puede: te pone una excusa cada fin de semana.
El espeleólogo no habla con la boca llena: te enseña hasta el gaznate.
El espeleólogo no se ríe de ti: llama a todos los demás y se ríen todos de ti.
El espeleólogo no se ensucia: se pone como los cochinos de barro.
El espeleólogo no se da una ducha para refrescarse: lo hace para quitarse toda la mierda de encima.
El espeleólogo no se achanta en una sima oscura: llama al compañero para que vaya él delante.
El espeleólogo no te mete prisa: te dice “¡venga ya mierdoso!”
El espeleólogo no es que tenga fijación por los chuletones, es zoofilia.
Un buen espeleólogo que se precie nunca se confunde de saca, siempre coge la más ligera, aunque sea la tuya”